domingo, octubre 29, 2006

Carta

Vi llegar esa botella a mis pies, yo sabia que tal vez, quien la tiró al mar ya estaría muerto, porque haber llegado hasta este sitio debió tardar años, y quizás otras manos la recogieron, y quizás otros ojos leyeron su contenido. Esa carta, crueldad para la curiosidad.

Ahí estaba la botella justo al lado de mis pies que la detuvieron. Tenía miedo de recogerla, tal vez no era para mí aquella carta, o tal vez sí... y yo creo que la duda me hizo devolverla al mar, así como la encontré, cerrada, sin siquiera leer la carta... no quería entrometerme entre dos almas... ¿

y si estaba dirigida a mi?...


Lamento mucho haberla perdido, sin siquiera haberla tenido...