miércoles, octubre 18, 2006

I Estás en todo...

Estás en todo...

Eres la brisa que me roza y me besa, haces que mi cuerpo tiemble, pero ese temblor me devuelve a la vida.
Eres el recuerdo de un sueño, reminiscencia de lo que soñé... siempre un sueño...
tan etéreo que me cuesta creer en la realidad...
¡Tantas veces dibujé tu rostro en las estrellas!...
tu rostro que imaginé solo con la forma del amor.

Tu rostro jamás lo ví... eras solo amor guardado en mis palabras, en mi inocencia, en mis masturbaciones...
amor sin forma, amor, solo sentimiento...
Tu rostro, tu piel, tu olor, tu nombre... jamás los imaginé en formas tangibles.

Eres como las olas que me rozan y se van...
Me mojan y se van.

Me entregas tu sexo, te entrego el mío, mi sexo guardado para ti...
mi cuerpo para ti, pero me engañé creyendo que tenias otro nombre.
Me guardé por tantos años esperándote, pero me confundí en el camino a nuestra primera cita, caminé confundiendo olores y pieles... me extraviaba de mi camino buscando esa sensación sublime que solo sentía en mis masturbaciones, porque fueron los únicos momentos en que estaba contigo.

Estás en todo... en mi primera vez, en mi primer respiro... estás en todo.