domingo, noviembre 05, 2006

Si tan solo...

Tanto amor ha opacado mi mente en este momento, no soy quien conoces, la que escribe es esa que está escondida en lo más recóndito de una habitación fría en la penumbra...

Duele...

Duele que los sueños se realizen y no lograr encauzarlos...
si ser feliz es un instante que se pierde en mi mente nublada por tanto pensar, por tanto sacar a la luz un pasado plagado de dolor, que llenó de llagas mi alma y la colmó de letras, letras que aparecen cuando siento como la felicidad me transtorna...
La espina sigue latente en aquel rincón, la máscara sigue mirándome como si le faltase el aire, aguantando soltar el demonio que tantas veces me salvó, y así mismo, tantas veces hirió a quien no lo merecía...
Es esa la que habla aquí, es esa la que se desahoga aquí...

Prefiero escribir mis espantos que sacarlos en tu presencia, no quiero que conozcas a esta que escribe...
se hace cada vez más lento y tedioso el proceso de mutar aquellas cosas que dañan, me dañan, te dañan...
Cada instante crece el dolor, y es mi columna la que está pagando, es mi sueño, mi dormir, el que no puede consumarse con las imágenes que aparecen en mi cabeza mientras estoy en la oscuridad intentando contar ovejas... ellas mutan al igual que mi corazón cuando se transforma en cerebro...

A veces es mejor no ver, es mejor no saber, es mejor no enterarse.

Quisiera saber como reclamar a mi alma ese trozo de ilusión que se fue hace tanto tiempo,
quisiera reclamar a mis sentidos esas sensaciones que están cuando miro tus ojos, e incluso mirándote se nublan mis sentimientos, gana la razón y comienza ese círculo interminable de dudas y desilusiones... y vuelve nuevamente la realidad, esa realidad de la que aprendí...
y mi mente sigue dando vueltas...

vueltas...

vueltas...
vueltas...
vueltas...

Espero que mañana este personaje escriba mejores letras que las que hoy rondan por su cabeza... este personaje que se ha inventado por años y que ha encontrado en este espacio un lugar para desahogar esos rastros que aún permanecen

y duelen...

Es cierto... aún así te amo...