Mi cara se llena de placer tan solo al pensarte.
Abres mis piernas,
nos movemos,
nos deseamos.
Nos entregamos.
Mis caderas se llenan de vida, mis manos también.
El placer me está cegando, me está envenenado... y tú...
tocas mis pechos con mis manos,
tocas mi sexo con mis manos...
y yo grito,
pido más...
deseo más...
Todo se borra a mi alrededor.
Somos solo tú y yo. Tú en mi mente, yo en esta soledad...
y ya el placer sobrepasa los límites...
más,
más,
más...
Y todo acabó.
Mi mano está empapada, la llevo por todo mi cuerpo,
y la saboreo, siento el delicioso sabor que has robado de mí.
Ahora necesito un beso.
Es en ese instante donde comienza el vacío...
y mi corazón te necesita...
Es en ese instante cuando te dejo de desear y te comienzo a necesitar mi amor.
Copyright © 2006. Gloria Silva.